Translate

viernes, 8 de junio de 2012

OSO PARDO CANTÁBRICO Y OTRAS BELLEZAS


Ruta realizada los días 5, 6 y 7 de Junio del 2012
Montaña occidental leonesa

Llevaba tiempo esperando que mi amigo Gerardo me llamara...
Él es un amigo y compañero del grupo de Ecologistas en Acción León. Vive en un pueblo de la montaña occidental y está constantemente en contacto con la naturaleza. Buen conocedor de estos valles y de los animales que lo habitan. Apasionado como nadie de la belleza que se muestra en estas montañas y que a su vez venera. Tiene gran interés en darlo a conocer a la gente que como él lo valora y desea protegerlo. Él ha sido testigo a lo largo de los últimos años de los atentados ecológicos que se cometen en estas montañas de gran valor. Son muchos los peligros que amenazan la supervivencia de la rica biodiversidad de la montaña occidental; cielos abiertos, incendios, furtivismo... y lo más lamentablemente es el amparo ( en el tema de los cielos abiertos) dejadez de la administración (incendios) o el silencio y la permisividad vergonzante que están teniendo las autoridades locales en referencia al furtivismo y la caza sin control. No existe respeto ni se cumplen las normativas en relación hacia las especies protegidas que como el oso pardo y el urogallo habitan en este entorno. 
Mi amigo me comenta que hubo unos años en los que se prohibió la caza en ciertos valles del Alto Sil y que fue en ese tiempo donde el Oso pardo volvió a estos bosques. Anteriormente a esta prohibición se conseguía ver muy ocasionalmente algún ejemplar de oso en tránsito por estas montañas pero nunca hembras con crías. Esos años del "alto el fuego" fueron cruciales para que varias osas eligieran estos parajes como lugar de cría. 
En la actualidad, comenta mi amigo, que hay un descontrol total en relación a la caza lo que ha provocado que alguna de las osas de las que ha observado durante estos últimos años ha perdido su cría. Él ha sido testigo del extres que sufren estas osas durante las cacerías que se conceden y permiten en las mismas laderas donde se encuentran. - ¡¡Indignante¡¡-
Es gracias a gente como Gerardo y muchos otros apasionados de la fotografía de la naturaleza, que se encuentran presentes a lo largo de muchos días al año observando estos animales con sus telescopios o prismáticos desde la distancia, por lo que se ha podido proteger parcialmente algunos de los lugares más aptos para la cría del oso pardo en la cordillera
Los cazadores son conscientes de la presencia de los fotógrafos y muchas veces huyen de sus potentes objetivos y cámaras de video donde puedan quedar grabados los atentados que cometen.
Es por lo que Gerardo ve positivo que los que amamos la naturaleza nos acerquemos a estos lugares para formar parte de los voluntarios vigías con cámara al hombro.
Mi amigo cuenta con otros dos colegas, que viven en otros pueblos cercanos, con los que están vigilantes y en continuo contacto en el caso de que alguno de ellos divise a los osos.
A él le llamó uno de ellos este domingo día 3 de Junio para avisarle de la presencia de la hembra con cría en una ladera cercana. Ese mismo día al atardecer se fue en su búsqueda para fotografiarla. Volvieron el lunes 4, martes 5, miércoles 6... y estos dos últimos días tuve la suerte de poder acompañarles y disfrutar con ellos de sus experiencias... y del emocionante avistamiento de esta bella osa con su osezno de pocos meses de edad.

En las entrada que hoy publico no quiero poner detalles ni daros el lugar concreto del avistamiento. No es mi intención que este lugar se masifique de naturalistas... me resulta más interesante y útil para la protección de la fauna que se interpreten estas imágenes como que los osos y otros animales interesantes se encuentran presentes en estas castigadas montañas del Alto Sil y que es tarea de cada uno explorar y a su vez ser vigía de lo que está ocurriendo allí, de lo que aún tenemos y podemos disfrutar y sobre todo buscar la mejor manera de cómo podemos hacer para protegerlo.

En concreto a esta ruta:
Hice un largo recorrido andando en solitario hasta llegar al pueblo donde quedé con mis amigos.
Una travesía de pueblo a pueblo de casi siete horas de marcha atravesando varios collados cercanos a los 2000 metros de altitud. Para ello empleé gran parte del martes 5 de Junio.
En esta marcha pude disfrutar y fotografiar de otras bellas especies como las que os muestro en las siguientes fotografías.
Ese mismo día al atardecer me reuniría con Gerardo para poder contemplar por primera vez a la osa.
Fueron unos emocionantes minutos hasta que se ocultaran entre la vegetación de la ladera muy posiblemente para encamarse con su osezno.
La falta de luz y la lluvia intermitente hizo que nos recogiéramos sobre las diez de la noche para regresar al día siguiente al mismo sitio y seguir disfrutando de las correrías de madre osa e hijo durante la mayor parte del miercoles día 6 de Junio.
Muchas fotos, videos y horas de observación durante los periodos de actividad de estos animales.
Y el tiempo que se ocultaba entre el matorral o el bosque nos dedicábamos a explorar con prismáticos y telescopios por los alrededores con el consiguiente goze de poder descubrir otras especies animales.
Gerardo vio fugazmente al escaso Pito Negro.(Dryocopus martius) cuya presencia en estos parajes fue confirmada por otro fotógrafo.
También observamos desde nuestra atalaya el paso del águila culebrera, el posado de un cernícalo próximo a la osa, milanos, arrendajos... etc.

En definitiva fueron unos días maravillosos.
Mil gracias a Gerardo y compañía por compartirlos.

Espero que disfrutéis con la muestra de fotos:

  
    


Tarabilla común (Saxicola torquata)
Está bellísima mariposa se escapa a la escasa o mas bien nula documentación que poseo sobre los lepidópteros.
¿Podrá ser un gorrión alpino?
Salamandra
Rana
Según los posteriores comentarios de mi amigo Gerardo a esta foto; -"Esta corza se encuentra próxima a parir..."

Orchis Ustulata


Esta foto está tomada en otra época del año por esta misma zona.
En ella se puede apreciar las ramas rotas de un cerezo... donde el oso pardo se subió el verano pasado para poder alcanzar su sabroso fruto.

Mi amigo Gerardo y su telescopio Swaroski.
Fotos de la osa tomadas con la cámara de fotos que me dejó Noelia para la ocasión; Una Nikon Collpix 500 de 36 aumentos ópticos. 

Aquí se puede apreciar a la osa seguida por su osezno.
Otra vista de la familia...
Estas de arriba son fotos sacadas por mí con la Nikon de Noelia y sin trípode...
Veremos ahora las que saca Gerardo con su Nikon y su telescopio Swaroski.
Este es el trípode de carbono donde se sujeta el telescopio.

Foto cedida por Gerardo
Cría y madre osa trepando por las peñas.
Foto cedida por Gerardo.
-¡ Pero que bien está resguardada la osita ¡-
Foto cedida por Gerardo.
Con el teslecopio de mi amigo se alcanza a observar (aunque no escuchar debido a la distancia) las contracciones de su lomo al emitir la madre osa una especie de gruñido llamando a su cría en los momentos en los que la pierde de vista.

Foto cedida por Gerardo.
Foto cedida por Gerardo.
Durante las horas de observación del miercoles vimos a la osa usar gran parte de su tiempo y esfuerzos en escarbar, levantar piedras... buscando hormigas y otros insectos.
Mientras, su cría imitaba a su madre en muchos gestos. Aparte jugaba con las flores, trepaba por los riscos y se subió un par de veces hasta la copa de un roble. ( Hay video que lo confirma)
Foto cedida por Gerardo
Con tranquilidad van sorteando todo tipo de obstáculos para ascender por la escarpada ladera.
Las osas buscan estos lugares poco accesibles con la intención de proteger a sus crías de los machos adultos.
Se dan casos en los que los machos de oso pardo matan a las crías para que las Osas vuelvan a entrar en celo y poderse aparearse con ellas.
Las tres próximas fotos son también cedidas por Gerardo pero tomadas en estas semanas anteriores por la zona y que me concedió permiso para publicarlas en este blog
Un corzo albino, un águila real y un Oso pardo macho apodado "El rubio".
Bellisimo y raro corzo blanco
Foto cedida por Gerardo.
Águila Real en un oteadero.
Mi amigo con su potente telescopio no necesita esconderse en "hides" ni poner cebos para sacar estas bellas imágenes.
Foto cedida por Gerardo.
Oso pardo macho apodado "el Rubio"
Este mirlo acuático está sacado por mí con la cámara de Noelia durante el largo camino de regreso.
Bella cascada.

Rosas, amarillos, blancos... el monte en primavera es una sinfonía de color... y perfumes.
En esta charca se puede apreciar a un corzo comiendo plantas acuáticas. Lo deduje por el tiempo que se pasó en esta posición...
Vuelvo a ver a la corza con la que me crucé en la ida en el mismo lugar...
Ya no se encuentra tan gorda... puede que tenga escondido un recién nacido entre las retamas.
Orquidea (Dactylorhiza incarnata)

Grosellero de montaña
Y con esta bonita flor termino esta entrada dedicada fundamentalmente al Oso pardo.
Espero que guste y os haga fluir esa sensibilidad hacia la naturaleza.
Y de valorar la belleza que reside en estas cercanas montañas.

"Conocer para valorar"
Es uno de los lemas de nuestro grupo de Ecologistas en Acción.... y con la publicación de estas fotos y demás rutas por las montañas en este blog quiero atraer el interés hacia la protección que necesitan estos tesoros naturales. Es de todos la responsabilidad por protegerlas.




lunes, 4 de junio de 2012

Transcantábrica en BTT 8ªEtapa: Ref. de Arauz-Matamorosa


Subiendo al puerto de Sejos. (Cantabria)
Mapa de la 8ª Etapa de la Transcantábrica en BTT
Amanecer en el valle del Carrión
Preparativos antes de comenzar.
Nos levantamos a las siete de la mañana. Desayunamos unos pocos cacahuetes y media barrita de semillas de sésamo que encontré en el fondo de mi alforja.
Recogemos todo y nos adentramos en el valle con la esperanza de encontrar un camino en el que poder pedalear algo y avanzar mas deprisa. –“Tenía razón el pastor de ayer... esto es relativamente llano...y ¡un autentico camino de cabras¡.” –
Vamos con los móviles encendidos y pendientes de la señal sonora que nos indique cobertura. Habíamos quedado con una amiga en el puerto de Piedrasluengas a las nueve de la mañana...y no podíamos contactar con ella para avisarla de que llegaríamos tarde.
Seguimos un corto tramo de senda pero esta termina cerca de otra cabaña.
Debemos seguir remontando el río, atravesando zonas de prados, brezos, retamas y vadeando el río de orilla a orilla cada poco.
Muchas veces no nos queda otra que cruzar el arroyo.

Foto de un ciervo macho
En un momento dado, mientras empujamos las bicis por el valle, veo un impresionante ciervo macho que nos está observando medio oculto por los matojos a unos 150 metros. Saco rápidamente la cámara, la enciendo, lo enfoco y cuando voy a disparar una luz roja en el visor me avisa de que tengo la tarjeta de memoria llena. –“¡Jorge, mira ese ciervo y sácale una foto, rápido¡”.-
El animal empieza a correr, alejándose y huyendo valle arriba. Mi amigo tarda en sacar su cámara y poder enfocarlo. Consigue al fin hacerle una foto (“testimonial”)  pero ya desde muy lejos. ¡Lástima¡.


Al poco rato nos cruzamos con tres o cuatro vaqueros en sentido contrario al nuestro y que cubriendo todo el valle, van dirigiendo y concentrando a las vacas dispersas por las laderas a voz en grito.
Les preguntamos por donde anda el camino...-“Todavía tenéis un tramo malo como esto. Pero si seguís remontando el arroyo llegareis a la pista que baja al pueblo de Lores. Veréis al inicio del camino el “Patrol” que hemos dejado aparcado.
Proseguimos y cual sería nuestra sorpresa al encontrar a otro cicloturista de alforjas también con su bici a cuestas y descendiendo por el valle.
Primer y único cicloturista que nos cruzamos y que haga al igual que nosotros  la Transcantábrica pero en sentido contrario.
Se llama Agustín y es de un pueblo de León, cercano a Santa Maria del Páramo. –“Me voy a hacer una foto con vosotros para enseñársela a mi novia... ¡Para que luego no me diga que soy el único chalado que hace estas cosas¡.”-
Lleva GPS y bastante documentación de la ruta. Nos enseñamos mapas e intercambiamos impresiones sobre el recorrido.
Hoy, él ha pasado por el impresionante y admirado arco de roca situado en la cresta del cordal de cumbres, llamado popularmente “Ojo Caloca”. Éste forma un singular marco de piedra sobre el puebla Lebaniego de Caloca y en los mapas del IGN viene como “Peñas del Cerrillo”. El pueblo que se alcanza a ver es aquel, en el que éste último y duro invierno bajaba el oso con su cría hasta la misma Plaza Mayor, dejando perplejos a sus lugareños.
-“Nos lo vamos a perder. Atajaremos por Lores para llegar cuanto antes a Piedrasluengas ya que nos está esperando allí una amiga”-
Nos despedimos y al poco rato divisamos el “Patrol” de los Vaqueros llegando a la pista que baja al pueblo de Lores y en la que podemos  montar, al fín, en las bicis.
Foto cedida por Natalia durante su larga espera en el puerto de Piedrasluengas
Entre dos y tres horas después llegamos Jorge y yo al punto de encuentro.

 
Es en esta bajada cuando empezamos a tener cobertura y podemos comunicarnos con Natalia que nos lleva esperando unas horas en el mirador del Puerto.
Nos comenta que ha conocido un ciclista mientras nos esperaba. Se llama Claudio. Lleva charlando con el un buen rato haciéndola mas llevadera la espera. Quedamos en poder reunirnos en uno de los Miradores del puerto, en la carretera que baja a Santa Eulalia.
Jorge y yo después de reponernos de agua en la fuente del pueblo decidimos ir cuanto antes al encuentro con Natalia y ya juntos poder comer algo en condiciones en uno de los bares que encontremos.
Bajamos a la carretera que sube al puerto de Piedrasluengas. No es un duro ni largo puerto subiendo desde la meseta e intento poner un buen ritmo de pedaleo. Jorge, que se queda por momentos descolgado, me comenta: “-Hoy soy yo el que se encuentra flojo...”-
Aminoro el ritmo para que consiga ir a mi rueda y no se desanime.
En lo alto del puerto paramos unos breves instantes para que unos turistas nos hagan una foto con nuestra cámara y con los Picos de Europa como fondo. Destaca la cercana Peña Labra al Éste; Monte al que también retrato.
Peña Labra

Iniciamos la bajada por el lado cántabro. Voy primero y a pocos kilómetros de empezar el descenso veo un cruce a mi derecha. Freno para consultar mapa... pero Jorge me adelanta... rumbo a Potes. Un par de kilómetros después consigo alcanzarle, frenarle y tras consultar el mapa, comprobar que era por el cruce de arriba.
Vuelta a subir. –“ El culpable es nuestro estómago vacío  y que reduce nuestra capacidad de orientación. Tranquilo no pasa nada. Enseguida comeremos algo”-

-“¡Corzos¡”- Esta vez se encuentran mas cerca de nosotros que el ciervo de la mañana. Consigo sacarles unas fotos con mi cámara a la que ya cambié tarjeta de memoria. Pero no salen bien. Los corzos son bastante mas pequeños que los ciervos y los matorrales de la ladera los ocultan casi por completo.


Al poco de éste encuentro nos reunimos por fin con Natalia y Claudio. Tras los saludos y las correspondientes presentaciones, enseguida preguntamos por un sitio para poder comer algo.
Claudio que vive cerca de Reinosa se conoce bastante bien ésta zona de sus paseos en bici y nos lleva a un bar, carretera abajo que nos sirven unos deliciosos y apetitosos bocatas que tanto Jorge como yo logramos hacer “desaparecer” en pocos minutos.
Le enseñamos a Claudio la ruta a seguir de la Transcantábrica para llegar a Reinosa, final de etapa y lugar donde el reside.
-“Os acompaño y os hago de guía”-
-¡Estupendo¡-.
 Ahorraremos mucho tiempo en  consulta de mapas y del libro-guía. Aparte, Natalia, viene equipada con su GPS en el que ha metido los mapas de la zona norte de España. Con todo esto y las coordenadas GPS que nos pone el libro no tendremos problemas.
Dejamos el asfalto en el pueblo de Uznayo para seguir por el RV-1 que sube al collado de Sejos.
Tenemos alguna duda cuando vemos varios caminos que salen del pueblo. También hay confusión en el GPS de Natalia... que nos marca en dirección contraria a la que vamos.
Lo solucionamos al poco rato cuando descubrimos el error. Me confundí y  dicté a Natalia las coordenadas de un collado anterior...
Los vientos húmedos y fríos del norte traen nubes y pronóstico de lluvias...
Vamos subiendo poco a poco. Hay alguna fuerte rampa en la que debemos bajarnos de la bici. Claudio que va sin alforjas se “solideraliza” con nosotros y se baja también para acompañarnos a pié. Aún así, el 90% de la subida logramos hacerla montados en las bicis.
Sudamos lo nuestro para salvar los 600 metros de desnivel hasta el collado. Pero el hecho de ir pedaleando con éste buen grupo te motiva y anima más.
 Es aquí donde las nubes y el mal tiempo, llamado por aquí;  “encainadas” veraniegas,  empiezan a cubrir las montañas donde estamos, tapándonos las vistas hacia la otra vertiente. Ya nos avisa Juanjo Alonso en su libro. –“Éste es el mayor peligro al deambular por las altas geografías del Saja”-

Foto de archivo de la web del ref. de los Cantos de la Borrica.  En el momento en el que merendamos en este refugio se encuentra medio lloviendo y con una niebla espesa. No hago fotos del lugar por lo que he optado a colgar esta foto de archivo.
La próxima foto está cedida por Natalia en las proximidades del refugio.

También pasamos cerca de la antigua ruta medieval de los Foramontanos* ( nombre dado por los habitantes de Castilla a los grupos de emigrantes que por el siglo IX comenzaron a abandonar las montañas cantábricas para colonizar los páramos castellanos, en vista de la debilidad del imperio musulmán.
Ya tenemos la niebla encima y nos dejamos llevar por la experiencia y orientación de Claudio. Nos lleva al Refugio de los Cantos de la Borrica escondido detrás de unas enormes rocas de conglomerado. Se encuentra cerrado pero hay cerca una fuente... aprovechamos el momento para merendar.

Después Claudio nos dirige a la pista principal que tras unos kilómetros enlaza con la carretera del puerto de Palombera. Momento en el que nos deja para dirigirse más rápidamente a  Reinosa, no sin antes dejarnos el teléfono de su casa para que le llamemos en cuanto lleguemos a ésta localidad.
Seguimos por la pista que parece que no tiene pérdida alguna aunque la espesa niebla no nos deje ver ni a diez metros.
Y tras unos fríos y húmedos kilómetros llegamos al puerto de Palombera. Y desde aquí ya es dejarnos caer  cuesta abajo hasta Reinosa.
Desestimamos  la ruta del libro guía debido al mal tiempo. Ésta pasa por un reconstruido Poblado Cántabro y también por el pueblo de Argüeso donde hay un hermoso castillo medieval. “La más importante fortaleza roquera de Cantabria, sede de señorío de la casa de los Mendoza en el valle de Campoo”. Y el conocido Fontibre, lugar donde el río Ebro inicia su largo descenso hacia el mar mediterráneo.
- “¡Ya tenemos excusa para volver¡. 
Volveremos a esta zona para recuperar los paisajes que la niebla de hoy nos ha privado.

Los últimos kilómetros lo hacemos por un magnífico carril-bici.
Llegamos a Reinosa y llamamos a Claudio.
Su encantadora familia nos acoge estupendamente en su casa de Matamorosa para que podamos pasar allí la noche.
Decidimos ir de restaurante para cenar todos juntos a la cercana Reinosa
89,68 km Velocidad media 13,02.