Translate

lunes, 28 de mayo de 2012

Transcantábrica en BTT 6ªEtapa: La Uña-Espinama

Bosque de Valdeón con vistas a la torre del Llambrión
Mapa de la 6ª Etapa de la Transcantábrica
Foto: Cara norte del pico Yordas en el Parque Regional de Picos de Europa.

Esta es la etapa en la que nos adentramos en el Parque Nacional de los Picos de Europa.
Amaneció con muy buen tiempo así que en los puertos que nos tocaba hoy subir  como el de Pandetrave, Panderrueda o Horcada de Valcavao se nos auguraban  espectaculares vistas del Macizo Occidental y Central de Picos de Europa. ¿Qué mas se puede pedir?

A primera hora de la mañana hace frío y nos abrigarnos hasta que el sol y nuestro esfuerzo físico vaya calentándo poco a poco nuestros músculos.
Tras tomar un buen desayuno en el pueblo de Lario, el recorrido por asfalto hasta Panderrueda se nos hizo muy corto. El bosque de hayas, vistas de montañas tan bonitas como el Yordas y que da nombre a un importante Club de Montaña de la ciudad de León...
Observamos también a varios ratoneros (Buteo buteo)  sobrevolando las praderías en busca de roedores y de insectos...
Al protagonista de las dos siguientes fotos es muy probable que  les pase desapercibido a los cazadores de insectos;
Nos habíamos parado en la salida a un camino apoyando las bicis en unos brezales y no lo vimos hasta que al recogerla, una de las ramas del arbusto se enredó con los radios de la bici y al ir a apartarla, el insecto se asustó, moviéndose y a su vez rompiendo su perfecto mimetismo con la rama.
-¡Doble sesión de fotos Macro¡-


También la obligada parada en el mirador del Puerto de Panderrueda donde se nos ofrece una de las mejores escenas paisajísticas de la comarca Leonesa. Esto nos hizo volver a sacar las cámaras para retratar las montañas: Peña Bermeja, Llambrion, Torrecerredo, Friero, Torre Liordes, Peña Ten, Pileñes, Tiatordos...

Peña Ten (izquierda) y Pileñes (derecha)
De izquierda a derecha: Torre del Friero y Torre de Liordes
Ahora enlazaríamos con la ruta Ciclomontañera por el camino señalizado PR-11 y que desciende a Posada de Valdeón por una pista forestal entre el bosque de hayedo.



Dejamos  a nuestra derecha el desvío al Pico Gildar. En el que me recuerdo de haber visto y retratado unos bonitos e interesantes fósiles marinos en la misma cresta del vecino Cebolleda. También el Pico Gildar y Torre Bermeja serian escenarios de mi primera invernal en Picos de Europa con el Club de Montañeros Burgaleses allá por el invierno del 94-95...

Aquí asoma sobre el hayedo la Torre del Friero.


Disfrutamos a tope rodando por esta excelente pista.
Seguimos descendiendo cómodamente por el camino del PR y a la fresca y agradable sombra del hayedo para llegar  a Posada de Valdeón. Visitamos el centro de interpretación del parque donde nos informan de algún detalle de la ruta que seguimos y donde consultamos un interesante libro con muestras de las plumas de las numerosas y diferentes especies de aves del Parque Nacional.
También aprovechamos a comprar comida en una pequeña tienda.
Después de haber repuesto el gasto calórico buscamos una sombra en una zona tranquila del pueblo para acomodarnos en la única siesta que disfrutamos en toda la ruta de la Transcantábrica.
A continuación nos esperaba el largo puerto de Pandetrave...

Horreo en el pueblo de Posadas
Subiendo Pandetrave con vistas al Macizo Occidental del Torre Bermeja y Peña Santa.
Sudamos bien en el puerto ...pero lo disfrutamos en grande. 
Es al pasar el pueblo de Santa Marina, en el que me viene a la memoria aquella noche fría que pasé en la parada del autobús, en una primavera en la que hice mi primer intento de subir la Torre del Friero y en la que ya muy cerca de su cumbre, tuve que desistir de alcanzar cima por no llevar crampones a mano.
Años más tarde conseguiría su cumbre acompañado de mis tíos Javier y Elías

A medida que ascendemos el puerto, la imponente Torre Santa de Castilla va asomando tras la mole de la Bermeja.
-“Desde luego se trata de una de las mas bellas montañas que he subido”- Opinión que comparto con la gran mayoría de montañeros Leoneses.( leído en una Macroencuesta en un Foro Montañero de Internet).


En la cima del Puerto coincidimos con un “Maquinón” de ciclista. Es un barcelonés que lleva varios días pedaleando por media España con su bicicleta de carretera y cargando únicamente con una ligera mochila. ¡¡250 kilómetros diarios que se hace el “Machaca”¡¡.
Hoy nos dice que con todos estos puertos de montaña le va a salir algún kilómetro menos...
“Pasmao”  me deja.
Nos comenta las rutas y carreras en las que participa como aficionado en Cataluña...entre ellas las “24 Horas de Carrera continua”.
Si con buen ánimo, entrenamiento y constancia... se puede llegar muy lejos. ¡Ahí tenemos el ejemplo del Catalán¡.
Dejamos atrás el asfalto para subir por la pista llamada los Lebaniegos a la Horcada de Valcavao (1790m). Y de la que también me recuerdo de haberla andado por ella en la ascensión Invernal a Torre Salinas junto a mis tíos Elías y Javi, hace un par de años.
La verdad es que cada vez que alzo la mirada y observo las montañas me vienen a la memoria muy buenos recuerdos de las experiencias que acumulo en estos Picos.-“ ¡ Cuanto he disfrutado y que bien me lo he pasado ¡”-
Nos cruzamos con numerosos montañeros, senderistas y otros paseantes montados a caballo.

A comienzos del 2012 el alcalde de Posada de Valdeón hizo una propuesta para transformar esta pista forestal cerrada al tráfico en una carretera.
Desde Ecologistas en Acción nos hemos dirigido a la Dirección del Parque de picos de Europa para manifestar nuestra absoluta oposición a un proyecto que calificamos de barbaridad, por su elevado impacto ambiental, inasumible en un Parque Nacional.


No sólo es el impacto ambiental lo que se debe valorar...
En la pista de los Lebaniegos como podemos apreciar en las fotos está bastante transitada por turistas, montañeros,  paseantes a caballo, ganadería...
¿ Habrá preguntado el alcalde de Posadas a toda la gente que hace uso de la misma para sus paseos por el parque antes de proponer abrir este camino al tráfico motorizado?
Me temo que no... ya que incidiría muy negativamente sobre el porcentaje de turistas que acuden al parque en busca de la tranquilidad que caminos como estos les proporciona
Recargamos agua en la fuente antes de llegar a la Collada que divide León de Cantábria.
Es en lo mas alto donde paramos otros diez minutos para poder comer un poco y a su vez disfrutar del pasaje.


-“¡ Esto es una auténtica gozada ¡”-
Ahora el descenso por el camino hasta FuenteDe es largo pero enteramente ciclable.
Vistas hacia el lado Cántabro por donde la pista de los Lebaniegos desciende hasta Fuentedé.

Una última mirada hacia la Torre del Friero.
Desde aquí se nos parece a un volcán en erupción con esas nubes que cubren parcialmente su cima...
Debemos guardar las distancias con el ganado vacuno que nos cruzamos.
No me quedan ya más calificativos para describir lo bonito de la ruta. Nos metemos en manchas arboladas numerosas veces para después salir a zonas despejadas e inclinadas praderas ofreciéndonos unas inmejorables vistas de los pueblos cántabros.


Cuando nos queremos dar cuenta nos encontramos en el pueblo de Espinama, final de ésta etapa y lugar de descanso.
68,03 km a una Velocidad media de 12,39 km/h en 5 Horas y media. 




viernes, 25 de mayo de 2012

LAGUNÓN (2033 M) POR BRAÑARONDA

En una de las cascadas del valle de Brañaronda.

Ruta realizada el día 22 de Mayo del 2012

Sergio y Kike

Este bosque siempre me había llamado la atención en mis acercamientos anteriores a la zona de Villablino, tanto en coche como yendo en bicicleta: Pero fue al contemplarlo por primera vez desde las alturas durante la ascensión que hice al Nevadín con Noelia Tascón en la primavera del 2011 partiendo desde la localidad de Vivero y donde completamos todo el cordal de cumbres: Nevadín, Lagunón, Vivero...
Me dije que debía conocerlo y que ese momento no podía demorarlo mucho tiempo.
¡Y que mejor época que la primavera para acercarse a este precioso valle¡
No teníamos mapas de la zona ni sabíamos el recorrido que completaríamos cuando nos adentramos en él.
La intención era de darnos un corto paseo y llegar hasta las Brañas.
Pero la magia del bosque nos atrapó y esto hizo que quisiéramos entablar una relación más estrecha otorgándole las horas que fuesen necesarias.
Vimos la posibilidad de ascender al Pico Lagunón (2033 metros) y así lo hicimos.
Aquí os dejo la crónica en imágenes de esta bella experiencia:

Mapa de la ruta circular realizada
Un corzo se deja ver en los verdes prados de la cabecera del río Omaña antes de que superemos el puerto de la Magdalena y lleguemos al punto de inicio de la ruta en la bajada de este puerto; a medio camino entre el pueblo de Rioscuro y Villar de Santiago.
¿Un corzo dije?. Pues no... aquí aparece otro.
Diez minutos estuvimos fotografiando a esta bella pareja desde la misma carretera.
Valle por el que nos adentramos. Foto tomada desde la carretera de Villablino. 

Existe una excelente pista la que enlaza con Brañaronda desde la carretera de Rioscuro.

Aguileña

En esta foto se puede apreciar los magníficos arces que crecen al comienzo del valle. A medida que se coge altura esta especie deja lugar a otras, como robles y abedules, más adaptados para soportar las fuertes heladas invernales
En Brañaronda.
Es bosque de este valle es de lo mejor conservado dentro de la montaña leonesa occidental.
La mayor parte de los árboles son abedules (Betula Péndula)
Pero tambíén hay robles centenarios como este.
El porte de este abedul centenario nos deja con la boca abierta...
En toda mi vida no había visto un ejemplar de esta especie con estas extraordinarias dimensiones.
En las guías de árboles se dice que suele tener un diámetro de 0,7 metros y este tiene por lo menos 2 metros¡¡¡.
Nos aseguramos observando repetidas veces sus ramas superiores de corteza blanca y sus inconfundibles hojas de contorno dentado o aserrado y color verde pálido.
Llegamos al cordal de cumbres que se encuentra en gran parte desbrozado para el aprovechamiento de pastos para el ganado. En estas altas praderías crecen los gamones, orquideas, narcisos... y  las protegidas Gencianas: Un par de semanas más tarde, cuando se encuentren en plena floración, estas laderas se llenaran de color.


Poco a poco vamos cogiendo altura.
Al norte destaca el pico Cornón de Peñarrubia.
Peña Orniz, Morronegro, Fontanes, los Ubiñas... se divisan al Noreste.

Ya tenemos a vista la cima del Pico Vendimia

A unos dos mil metros posando en la cima del Pico Vendimia.

Seguimos por el cordal hacia el suroeste para alcanzar el objetivo del día; Pico Lagunón.
El monte que vemos en la foto es el Nevadín (2082 metros) al que ascendimos en otra ocasión desde el pueblo de Vivero.
En una corta travesía desde la Peña Vendimia alcanzaremos la cota del Lagunón que se ve aquí en un plano más cercano que el Nevadín situado a la izquierda de la foto y al que se puede ascender por una escarpada arista que une este monte con el objetivo del día de hoy.


No hay buzón de cumbres en la cima del Lagunón (2033 metros).
Hacemos la foto testimonial en su cumbre y regresamos hacia el Vendimia donde dejamos nuestras mochilas para descansar y comernos el bocadillo.
Con un poco mas de zoom a la cámara vemos con mejor detalle el Cornón de peñarrubia.
Vuelta por el cordal hacia el Vendimia con vistas a los Ubiñas (derecha) parcialmente cubiertos por las nubes.
Descenso por la loma hacia el Collado Muesca (1899 metros) con la idea de recorrer el fondo del valle y de este modo completar una ruta circular.
Aceitera o Carraleja (Meloe proscarabeus)
Restos de Brañas y tapias semiderruidas en la ladera norte del Vendimia.
Todas las plantas que se observan en esta foto, tomada en un bosque joven de abedul, son Gencianas.


Este es el escarabajo Rutelino (Chrysina gloriosa)


No seguimos senda... atravesamos praderíos como estos para adentrarnos de nuevo entre los abedulares por los que se camina con cierta facilidad al estar libres de vegetación arbustiva.

Narcisos

Arrendajo (Garrulus Glandarius).
No es dificil detectar la presencia del más bello de los córvidos... pero dado su caracter esquivo es complicado retratarles en los bosques que forman su hábitap.
La identificación de esta planta se las dejo para los botánicos.
-¡Qué pena el no haber estudiado esta bella y práctica materia¡- Me hubiese encantado... aunque nunca es tarde y de vez en cuando consulto y leo el "Dioscórides Renovado" de Pio Font Quer. Libro que colma parte de mis satisfacciones por el saber..
*Nota posterior : En uno de los comentarios que se han hecho a esta pagina se aclara la especie de la planta retratada.
Viendo estas cabañas o brañas dan ganas de pasarse unos días viviendo en estos idílicos lugares.
Cerezo de racimo en flor. * : Corregido por Enabio en un comentario a final de página 
A él acudirá el oso pardo cuando coloree su fruto. No sin dejar muestras de su paso por el árbol: En su deseo de dar alcance y comer las sabrosas cerezas el animal trepa por el tronco y se cuelga de sus ramas... "podando" inevitablemente las ramas más débiles o jóvenes.
Los frutos de los servales de los cazadores son también muy apreciados por el plantígrado. En algunos de los de esta especie presentes en el valle pudimos observar que el oso se había pasado a deleitarse con sus numerosos frutos durante el otoño pasado.


Otra bella cascada.
Tejos, acebos, avellanos...se encuentran también pero en menor medida entre el omnipresente abedul.
Atravesando un rústico puente.
Acercándonos a Brañaronda.
Aquí vemos donde enlazamos nuestra ruta circular; el camino de nuestro ascenso al pico (derecha) y el camino de nuestro regreso por el fondo del valle (izquierda).
Bellas flores crecen en el agrietado tronco de este abedul centenario

Acercándonos a la valla que impide el acceso a los vehículos de motor a este valle
Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea).
*Nota posterior: Especie que confundí con la Lavandera Boyera y que uno de los lectores (Ojo Lince y Sra) me corrigieron en un comentario a final de página.
Final del camino para empalmar con la carretera que baja de la Magdalena al pueblo de Rioscuro. Cerca hemos dejado aparcado el coche. Tenemos intención de pasar noche en la montaña con vistas a subir el pico Valdeiglesias al día siguiente. (Próxima publicación en el blog).
Queremos buscar un lugar apartado y con buenas vistas para poder observar la fauna en uno de sus periodos de más actividad como es el atardecer. Para ello nos moveremos con el coche desde este lugar hacia el Oeste para posteriormente subir con mochilas, sacos... durante casi dos horas de camino a una cabaña solitaria y de cuya localización no voy a dar  referencias ni imágenes del lugar en este blog con la única y simple intención de preservar la futura tranquilidad que tienen ahora mismo los animales que observamos allí; corzos, zorros y otros...que tan sólo escuchamos, pero fue suficiente para colmarnos de emoción:
- 3:30 de la madrugada-
Los cercanos aullidos de los lobos nos despertaron de nuestro sueño para que se cumpliera inesperadamente uno de mis mayores anhelos. 
Fueron escasamente dos minutos de emocionante e intensa escucha y el cual me ha dejado grabado un recuerdo imborrable.
Sin duda uno de los mejores momentos y experiencias vividas en la montaña.

En los primeros instantes pensé que era un sueño... y luego... que podría ser un fuerte viento lo que provocaba aquel sonido...Tardé unos segundos en darme cuenta de la extraordinaria experiencia que estábamos viviendo. Mi amigo Sergio allí presente contestó afirmativamente a mi imprudente pregunta-exclamación: ¡¡¿Pero si son lobos?¡¡. Y digo imprudente porque quizás, los Canis Lupus, escucharon mis exaltadas palabras y el animal que se encontraba cercano a la cabaña cesó al instante su canto y con él, hicieron lo propio el resto de los integrantes de este inolvidable coro.

¿por qué aúllan los lobos?

"Para comunicarse, para llamarse, para señalar su territorio, para atraer hembras, para ahuyentar machos, para tranquilizar a sus lobeznos. Para el lobo, lo más importante en el mundo es su manada, su familia, formada por la pareja reproductora, las crías del año y algunos ejemplares jóvenes de años anteriores. El aullido es para ellos una caricia sonora, tan cercana como los lametones de la madre, tan intensa como los olores del grupo. Pero con toda seguridad el aullido también es música. Sólo así se pueden entender sus conciertos nocturnos rompiendo la noche, llenos de sentimiento, entre pausas y sostenidos, individuales o a coro, repletos de vida, quizá también de nostalgia de tiempos mejores, homenaje a los muchos de los suyos caídos en esta desigual guerra sin cuartel por la supervivencia bajo el fuego, las balas, el veneno, la violencia inusitada del odio atávico que muchos humanos sienten hacia su especie."