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miércoles, 13 de junio de 2012

Transcantábrica en BTT 9ª Etapa: Matamorosa-Espinosa de los Monteros

Ermita de San Bernabé en Ojo Guareña (Burgos)
Mapa de la 9ª Etapa de la Transcantábrica

Desayunamos en casa de Claudio y después nos acompañó hasta una tienda de Reinosa donde nos aprovisionamos de comestibles para el resto de la jornada.
Lugar donde nos despedimos de Claudio. La persona más responsable y consecuente que he conocido. Colabora con Ecologistas en Acción en Cantabria. No tiene y no quiere tener  teléfono móvil y utiliza siempre bici y trasporte público para trasladarse. El consumo responsable y la alimentación con productos locales y ecológicos forman también parte de los pilares de su concepto a seguir. Hasta su trabajo de ingeniero relacionado con energías alternativas, como es la mejora en la eficiencia de la energía eólica, le permite ser fiel a este pensamiento y actitud ejemplar.
-¡ Bravo por Claudio ¡.
Nos aconseja comprar el pan del día  en el pueblo de Horzales. Pan de leña elaborado a la antigua usanza (4 horas para su completa elaboración, tiempo en el que ahora se hacen  hasta 8 hornadas de pan). Visitamos la panadería y el horno. Los olores a buen pan de leña reciente me traslada a años atrás en los que aún abundaban estos sitios en muchos pueblos. Lugares como Villasur de Herreros (Burgos) donde acudía diariamente todos los veranos desde el pueblo de Urrez  cuando era niño y montado en una Bicicros. Acompañaba con gusto a mi padre a los pedales de una Torrot. Bajábamos a comprar el pan para la familia. Recorrido de apenas 10 km (ida y vuelta) con buena pendiente en los que atravesaba un precioso bosque de robles donde en muchas ocasiones se podían observar corzos pastando tranquilamente en los claros del bosque.
Son olores al autentico pan de pueblo y que me devuelven a la memoria estos bonitos recuerdos de mi infancia.
Proseguimos con nuestra ruta. Esta va bordeando el enorme pantano del Ebro. Podemos observar a garzas y patos en sus orillas. Hecho de menos los prismáticos para poder distinguirlos. Paro mi bici para sacar  foto a alguna garza... pero me pasa como con las águilas... estas remontan el vuelo, alejándose, en cuanto nos detenemos.

Mientras nos reponemos de agua en una fuente, Natalia, se fija en una bicicleta tumbada en el suelo...-“¿Puedo cogerla para ver lo que pesa?”- Pregunta a su dueño que ronda los 60 años de edad y que descansa en un banco cercano.
-....“¡¡Pero si no pesa nada¡¡”- Exclama Natalia 
 -“Seis kilos y medio para ser exactos”- Nos aclara.
Entramos en conversación con él y su compañero que parece rondar esa misma edad o poco más mayor.
Hacen recorrido diario con una media de 20.000 kilómetros anuales. –“Salimos en bici haga el tiempo que haga. Este deporte nos ayuda a mantenernos fuertes y sanos. ¡Ni un solo catarro cogemos en todo el año¡.
Hay aquí otro buen ejemplo a seguir.
Poco más adelante y en el límite entre Burgos y Cantabria se encuentra el Balneario de Corconte. Está tan en el límite que encontrándose el pueblo en Cantabria; el balneario, por el contrario, pertenece a Burgos.
-“ Esto lleva a generar confusión entre los clientes cuando llaman por teléfono para reservar”- Nos explica la chica de la recepción con una sonrisa.
Entramos dentro para visitar sus  salones y pasillos... Muebles clásicos para un balneario con historia y con una curiosa leyenda que explica el origen de sus aguas curativas.
A nuestro paso por el embalse del Ebro o de Arija

Aprovechamos esta pista que discurre paralela a la carretera para rodar relajados. 
El día se está estropeando. Nubes grises que dejan caer alguna que otra gota determinan nuestra decisión de proseguir por  carretera la ruta Cicloturista. En un parque de Ahedo de las Pueblas es donde hacemos la comida del día; el exquisito pan de Orzales, con el aceite de oliva virgen y ecológico que llevamos desde el inicio de la ruta, mas el tomate, queso... huuuum ¡¡¡¡
La ruta continua hasta Santaelices siguiendo el precioso valle del río Nela. Es en este pueblo donde se une al Engaña y donde decidimos salir de la ruta prevista para hacer la Vía Verde que sube al norte por la antigua vía ferroviaria en dirección al abandonado Túnel de la Engaña; Túnel de 7 kilómetros que atraviesa la cordillera cantábrica uniendo el valle del Pas en Cantabria con el de la Engaña en Burgos.
Via verde hacia el tunel de la Engaña
Tunel de la Engaña
Después de recorrer unos pocos kilómetros por la recientemente acondicionada Vía Verde de La Engaña. Llegamos al famoso túnel desde donde sale un fuerte viento..
El Río Engaña pasa cerca de la salida del túnel, el cual atravesamos por un puente para seguir por la pista hacia el este. Para ello nos dejamos orientar por el GPS de Natalia. Subimos a un collado cubierto por la niebla salvando unas fuertes rampas.
La ruta Ciclomontañera del Capitán Pedales continua un poco más al norte muy cerca del cordal de cumbres. El mal tiempo y la poca visibilidad existente hace que bajemos por la pista hacia el pueblo de Quisicedo.
Continuaremos por el asfalto.
Consultando el GPS de Natalia

Hórreo
Es en el cruce hacia las Cuevas de Ojo Guareña donde nos desvíamos para conocer este interesante complejo cárstico. Se trata de una de las cuevas de mayor recorrido del mundo con cerca de 100 kilómetros de galerías. En los que hasta el momento se han podido explorar unos 70... 
Esta exploración supone pasar dentro de la cueva varios días.
Ponemos rumbo a ellas pasando por el pueblo Cueva.

Al lado de la entrada principal de la cueva se encuentra una Ermita que aprovecha parte de las galerías. Se llama Ermita de San Bernabé y desde una de sus ventanas alcanzamos a ver algunas de las antiguas pinturas(siglo XI o XII)  que cubren su techo. Representan los numerosos martirios de San Tirso.
Tenemos intención de pagar la entrada para hacer la visita guiada por el interior de la cueva y  Ermita. Intención que nos quitan unos turistas al comentarnos el escaso y pobre recorrido que se hace por dentro de ella.
Jorge, que ya las conoce, nos comenta a Natalia y a mí que nos puede interesar ver el sumidero por el que  se sumerge el río dentro de la cueva.
Bajamos  unos 30 o 40 metros por un espeso bosque para ver al “culpable”  que ha oradado  todos estos kilómetros de galerías.


-"¡¿Pero que ha pasado aquí?¡ ¡¿Un terremoto?¡"-
Este cartel nos indica parar a un kilómetro...o eso nos parece.

Tras esta interesante y cultural visita a las cuevas comentamos de pasar la noche en el albergue de Espinosa de los Monteros.
-“La ruta de la guía termina en Las Machorras pero son las fiestas del pueblo por lo que podemos encontrar allí jaleo...”-
Al final, el albergue del pueblo se encuentra al completo por lo que nos vamos a un hostal en la misma Plaza Mayor de Espinosa.
Encontrado alojamiento y ahora nuestro objetivo más inmediato se centra en llenar el "depósito" de nuestro estómago...
Probamos el típico Sobao Pasiego “El Macho” elaborados en este mismo pueblo. Cae también algún que otro dulce mas. Completamos la cena con sendos platos combinados en un bar cercano al hostal.
79,30 Kilómetros en 5 horas 10 minutos a una Velocidad media de 15,32 km/h


lunes, 11 de junio de 2012

Transcantábrica en BTT 4ª Etapa: Torrebarrio-Cuérigo

Bajando del puerto de Piedrafita hacia Casomera (Asturias). De noche, lloviendo...y por una senda de cabras.



Mapa de la ruta de la 4 Etapa: Torrebarrio-Cuérigo.

(Ver texto de la etapa anterior)

Por la noche y debido a la lluvia hemos tenido que ir a refugiarnos a la parada de autobús de Candemuela. Allí hemos extendido los sacos e intentado conciliar el sueño...

Sobre las cuatro y media de la madrugada sale un señor mayor con una linterna de una de las casas y empieza a dar vueltas alrededor de la parada del bus donde nos encontramos. Regresó el señor a su vivienda tras mantener una breve e ininteligible conversación con Jorge.
También se acercó en algún momento de la noche uno de los perros del pueblo a olfatearnos.
–“¡Pero que curiosos que son todos en este pueblo¡”-
A las siete de la mañana empieza a llover con mas virulencia y la junta dilatadora de nuestro techo es tan amplia que se forman goteras y caen encima de nuestros sacos.
Recogemos todo, esperamos a que escampe un poco y salimos hacia San Emiliano tras vestirme con mi traje de lluvia; Chaqueta, pantalón y bolsas de plástico para los pies. Desayunamos en este pueblo y  aprovechó a comprarle a Jorge en una de las 2 tiendas del pueblo su equipo de agua. Mi amigo me comentó antes de salir que no lleva impermeable. –“Si llueve, ya me pongo el traje de baño.”-
Pero esto que cae es una lluvia fría, no es como la lluvia cálida de sus ciclo rutas por la costa del sur peninsular o las islas.¡ Incluso teníamos previsiones de nieve por encima de los 2500 metros ¡
Bien equipados los dos seguimos la alternativa que propuse el día anterior en el caso de que lloviese: La ruta de la guía nos llevaba a subir el Alto de la Cubilla para después seguir el resto del camino por tierras asturianas hasta Casomera.
Esta borrasca viene de norte por lo que descargará mas agua en el lado asturiano de la Cordillera. Continuaremos por la vertiente sur leonesa para pasar a Asturias por el desconocido camino del puerto de Piedrafita al final de la etapa. Dicho y hecho.



Amanece lloviendo en Candemuela
Nuestro lugar de pernocta: La parada del bus de Candemuela



Vamos por el asfalto siguiendo el curso del Río Luna. Llegamos al embalse y a la famosa obra de ingeniería del puente de la autopista León-Oviedo. Es aquí donde escampa un poco y hace que nos quitamos parte del traje de lluvia que de no hacerlo nos hará sudar en exceso en la subida al puerto de Aralla.
De esta guisa nos hemos tenido que vestir para protegernos de la lluvía: Pantalón y chaqueta impermeable y bolsas de plástico para los pies.

Cerca del alto del puerto nos desviamos subiendo otro poco por la carretera para después de atravesar un tunel adentrarnos en el valle de Arbás: Lugar donde inicia su curso el río Bernesga.
Impresionantes moles rocosas como el Cueto Negro o las Tres Marias se dejan ver casi en su totalidad bajo los nubarrones que cubren sus mas altas cotas.


Nos gusta este valle y su  solitaria carretera. Numerosos grupos de cigüeñas buscan su comida diaria en los prados aún verdes del valle. Se deja ver también algún águila que posadas en diferentes oteaderos hacen que Jorge detenga su bici para intentar sacarlas una buena foto. En vano  pues son momentos en los que alzan el vuelo alejándose de nosotros.
Cueto Negro a la izquierda y a la derecha, parcialmente cubiertas; Las Tres Marías
En Villamanin es día de mercado. Por lo que nos aprovisionamos en los pequeños tenderetes de comida: Fruta, queso... y fue al comprar el pan cuando nos pasó una curiosa anécdota:
Habíamos comprado algo de queso a un señor de uno de los puestos y tras dar una vuelta por el pueblo buscando una panadería volvimos a él en el momento que estaba recogiendo su tienda para marcharse. Queríamos comprarle medio pan de una de sus hogazas de leña y de kilo.
– “¿¡Un trozo pan¡? ¡No me deis nada. Porque un trozo pan no se lo cobro a nadie¡. Tomad este y este... y este también.”-
Total: Que tuvimos pan para dos días.
Durante  la comida de frío en el pueblo de Fontún y a la sombra del pico del mismo nombre y del que  me recuerdo por otra curiosa y enigmática anécdota en la primera de las tres ocasiones en que lo ascendí: Debió ser un campo magnético(pienso yo) el que inutilizó durante la media hora de estancia en su cumbre; la brújula del reloj-pulsómetro que suelo llevar y también  mi cámara de fotos la cual subiendo y a  medio camino dejó de funcionar el zoom óptico. En la cima, aún consiguiéndola encender, dejó de responderme el botón disparador de la cámara. Lo mas sorprendente es que habiendo bajado de este monte y ya sentado en mi coche comprobé, que tanto brújula como cámara de fotos, funcionaban con total normalidad.
No me ha vuelto a pasar nada parecido.
Y eso que he vuelto en otras dos ocasiones a esta montaña.

 

Proseguimos con la ruta y al poco de empezar la subida a Collada de Cármenes la tormenta  que venía anunciándose kilómetro atrás empieza a descargar y hace que busquemos refugio de la lluvia debajo de un balcón en Velilla de la Tercia.
Minutos después una señora de una casa cercana nos invita a refugiarnos en su salón y a acompañarla tomando un café.
Se llama Maria Elena y tenemos una agradable charla con ella de casi una hora. Nos contó sus experiencias, sus proyectos...

Después de la agradable estancia en casa de Maria Elena, seguimos nuestro rumbo superando la collada de Cármenes y bajando al pueblo del mismo nombre para remontar después el valle del Torio hasta el pueblo de Piedrafita donde termina el asfalto y empieza el camino que sube hasta los  1683 metros de la collada que separa León de Asturias.




Pequeño desfiladero en la vertiente leonesa del Puerto de Piedrafita
Este camino nos encanta. El paisaje del valle y las montañas que lo cierran es una maravilla. Vemos algún nevero al oeste, en el Pico de Pisones de 2050 metros.
Viviendo como vivo en León, desconocía por completo estas bellas montañas. Por lo que me lo apunto en la agenda para una futura  ruta. Quizás en mis dos anteriores visitas al cercano monte Brañacaballo, máxima altura de la zona,  sus laderas cubiertas de matorral y  muy “suavizadas” al ser moldeadas  por la erosión. Ocultaban la belleza de las montañas  mas agrestes y alpinas que se alzaban  mas al norte.
Los ganaderos llevan a sus vacas a estos altos y verdes pastos de verano. A su vez son protegidas y vigiladas por impresionantes mastines. Uno de los cuales me da un buen susto cuando lo encuentro siguiendo  mi bicicleta dos o tres metros por detrás...
Afortunadamente solo quería caricias.


Llegamos al alto del puerto. Ahora pensamos que ya es "pan comido", que solo se trata de dejarnos llevar cómodamente por la gravedad y los giros de nuestras bicis hasta Casomera  mil metros mas abajo....
 Unas espesas nubes lo cubren todo en esta vertiente ocultándonos la aventura que nos esperaba.
El camino que desciende durante sus primeros dos o tres kilómetros nos encanta. Enseguida empieza el impresionante hayedo que con la niebla le dan un aspecto  “embrujado”, como de cuento. Se cerraba el bosque sobre nosotros  cada vez mas y mas...
Poco antes de convertirse el camino en una estrecha senda encontramos  un coche atrapado. Es un coche nuevo y se encuentra vacío. No tiene salida alguna hacia delante y el giro hacia atrás es imposible. Lo han abandonado. (Horas mas tarde comentamos el caso en el hostal del pueblo y nos dijeron que el tractorista del pueblo se está forrando de sacar coches de esta zona).
Con la lluvia que nos empieza a caer, el mal estado de la senda; fuerte desnivel y muchas  piedras grandes; hace que nos desmontemos y caminemos con la bici gran parte del camino.
Aún andando  me caigo al suelo con la bici encima al resbalarme en una piedra lisa y mojada.
Caminando y a su vez frenando las bicis para que no nos venza el peso. 
La lluvia y el barro terminan por desgastar mis ya castigados frenos.-“Mañana sin falta los cambio por los que tengo de repuesto”-
Son muchos kilómetros de bajada por la senda del bosque. La lluvia, el agua del camino y el barro hace que se nos haga interminable. Estamos calados y se está haciendo de noche cuando llegamos a las primeras casas y al asfalto de la carretera.
Preguntamos por un alojamiento en el bar del pueblo de Casomera. Nos dicen que allí no hay nada. Que bajemos cuatro kilómetros y preguntemos en Cuérigo.
En el primer hostal que nos recomiendan tampoco tienen sitio para nosotros. -“Es que con estas pintas, calados y llenos de barro no debemos dar muy buena impresión...”-

Foto del pueblo de Cuérigo tomada al día siguiente de la 4ªEtapa.


Y llegamos a Cál Xabú un hostal que es a su vez un museo de la cocina donde finalmente nos alojan estupendamente.
Tienen el detalle de recoger y lavar nuestras ropas sucias sin querer cobrarnos nada al día siguiente.
Encantador lugar para comer y hospedarse. El mejor sitio por mí y por Jorge conocido para alojarnos unos días en las montañas asturianas.
Nos dicen que por aquí pasan y se alojan muchos ciclistas que bajan por Vegarada pero que somos los primeros que conocen en hacer la Transcantábrica en el sentido Oeste-Este.

86,38 km a una velocidad media de 13,02 km/h en 7 horas y cuarto.